Hoy a las 12 y media del mediodía salí de mi casa con la idea de tomarme el subte e ir a la facultad, como casi todos los dias.
Hubo algo que me distrajo en el camino y decidí desviarme un par de cuadras.
En este "par de cuadras" de desvío, me crucé con un linyera (o al menos una persona que tenía pinta de serlo. Es decir, excepto que fuera un actor o un farsante de primer nivel, juraría que era un linyera).
Este linyera llevaba puestas una camisa (abierta) y unas bermudas. No pude divisar si sus zapatos eran de Channel, de Praga, de Luis Vuitton o de Versace. No tenían ningún logo ni marca que yo conociera.
Igual no me importó mucho lo que tenía puesto. Lo que me llamó la atención fue lo que tenía en su mano. Un pantalon (bastante lindo y limpio, por cierto) de color blanco. Lo llevaba en el antebrazo.
El muchacho pasó por la puerta de un banco (creo que era un Río-Santander), lo miró, dijo unas palabras que no logré escuchar y lanzó su pantalón blanco al banco.
El pantalón cayó justo en frente de la puerta, haciendo que la gente que entraba y salía del banco tuviera que toparse obligatoriamente con ese elegante pantalón tirado en el suelo.
El muchacho siguió caminando, casi alegremente, por la calle que venía hasta que lo perdí de vista.
Me quedé mirando unos instantes la entrada del banco y nadie se dispuso a levantar ese pantalón, lo cual me dio más ganas aún de quedarme mirando.
Debo haber estado al menos dos minutos, o tres, y nunca nadie lo levantó.
Durante esos dos o tres minutos de espera no tuve nada mejor que hacer que ponerme a pensar.
"¿Por qué habrá tirado el tipo esos pantalones?...Debe ser una de las pocas cosas que tiene..."
Luego me imaginé lo que podría haber pensado el linyera antes de arrojar el pantalón.
Se me ocurrió lo siguiente:
"Uff...cómo levantó la temperatura! Estoy transpirando....
...Por suerte tengo la bermuda todavía...
...¿Qué carajo hago con éste pantalón? ¿Dónde lo meto?.....
...Es definitivamente de invierno...
...¿Cuánto falta para el invierno?....
...Debe faltar bastante, porque hace calor....
...Mucho calor....
...Creo que no lo voy a necesitar por un tiempo....
...Uy, un banco! ...
...¿Éstos son los tipos que te guardan las cosas?...
...Más vale que me lo devuelvan después. Vengo en unos días a buscarlo, muchachos, tengan."
viernes, 18 de abril de 2008
sábado, 12 de abril de 2008
Especies de espacios.
"Vivir es pasar de un espacio a otro haciendo lo posible para no golpearse."
Georges Perec.
domingo, 6 de abril de 2008
Estoy sintetizado.
Se me rompió el mi bemol de la octava central del sintetizador.
Perdió sensibilidad.
Decidí, por consejo de mi tío, desarmarlo.
Agarré varios destornilladores de la caja de herramientas, puse el sintetizador en mi cama y empecé a desarmarlo.
Una vez que el instrumento estuvo bien desarmado (es decir, cuando ya no hubo tornillos por desatornillar) lo miré, me reí, no toqué nada y lo volví a atornillar.
Soy un técnico excelente!
Perdió sensibilidad.
Decidí, por consejo de mi tío, desarmarlo.
Agarré varios destornilladores de la caja de herramientas, puse el sintetizador en mi cama y empecé a desarmarlo.
Una vez que el instrumento estuvo bien desarmado (es decir, cuando ya no hubo tornillos por desatornillar) lo miré, me reí, no toqué nada y lo volví a atornillar.
Soy un técnico excelente!
domingo, 30 de marzo de 2008
Cuestion de uñas.
Hace relativamente poco descubrí que, entre tantas otras cosas, soy una persona ansiosa. Y una de las consecuencias que tiene este hecho es que suelo comerme las uñas.
De hecho, prácticamente no tengo uñas. Ni en los pies ni en las manos.
Las uñas de los pies no me las como porque no tengo buena elongación. Entonces utilizo el alicate.
Como últimamente estoy tratando de controlar ciertas cosas que antes solían ser incontrolables, hace cuatro o cinco días tomé la decisión de dejar de comerme las uñas.
Me parece que estoy madurando.
Punto y aparte.
Estoy cursando doscientas mil horas por día. Y ya no quiero ir más a la facultad me parece. El tiempo ahí adentro no pasa, no sucede. Es como una cápsula atemporal.
El viernes pasado entré creo que a las 13.30 hs.
Cuando salí, ese mismo día, tenía las uñas bastante más largas.
De hecho, prácticamente no tengo uñas. Ni en los pies ni en las manos.
Las uñas de los pies no me las como porque no tengo buena elongación. Entonces utilizo el alicate.
Como últimamente estoy tratando de controlar ciertas cosas que antes solían ser incontrolables, hace cuatro o cinco días tomé la decisión de dejar de comerme las uñas.
Me parece que estoy madurando.
Punto y aparte.
Estoy cursando doscientas mil horas por día. Y ya no quiero ir más a la facultad me parece. El tiempo ahí adentro no pasa, no sucede. Es como una cápsula atemporal.
El viernes pasado entré creo que a las 13.30 hs.
Cuando salí, ese mismo día, tenía las uñas bastante más largas.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Un viernes a las tres de la mañana.
Esta cancion la toco una y otra vez desde hace como dos años.
Es un tema que me gusta mucho y al cual cada vez le encuentro más significados. Es como si se fuera adaptando a mi vida mientras ésta transcurre. A pesar de que un amigo mío (íntimo, por cierto) me diga que es deprimente, yo no lo creo. En momentos de alegría la canto con mucha alegría. Y en momentos de tristeza la canto con mucha melancolía. Y en momentos de más o menos, la canto más o menos.
Nunca la toqué bien y nunca me preocupé porque sonara bien. La toco siempre en el piano y la grabé varias veces, siempre acá en casa. Tengo muchas versiones. Todas para piano y voz y, en alguna que otra, agrego algún viento, siempre MIDI. El piano prácticamente lo golpeo y no me importa que así sea. Si a alguien le molesta, que le pida a Claudio Arrau su versión de esta canción.
La mía que van a escuchar es del día de hoy. Y como todas las versiones que hago de este tema, es única en el día. "Toma uno", digamos. Sin correcciones ni mequetrefes ni surfunques.
De tanto tocarla, hay rearmonizaciones que me fueron saliendo y que me fueron gustando y que de vez en cuando las uso. Pero créanme que en el momento de tocarla sale lo que sale.
Paso a dejar la letra y la música. Esperemos sus oídos no se aturdan y que mis derechos legales no se vean afectados por publicar esta versión sin autorización.
No, la letra mejor no la publico. Escúchenla y ya. Mi castellano es bastante bueno todavía.
Ah, dos aclaraciones: 1) recomiendo escuchar con auriculares. 2) la grabación, en su totalidad, fue realizada bajo el importante efecto de un buen vino blanco.
Es un tema que me gusta mucho y al cual cada vez le encuentro más significados. Es como si se fuera adaptando a mi vida mientras ésta transcurre. A pesar de que un amigo mío (íntimo, por cierto) me diga que es deprimente, yo no lo creo. En momentos de alegría la canto con mucha alegría. Y en momentos de tristeza la canto con mucha melancolía. Y en momentos de más o menos, la canto más o menos.
Nunca la toqué bien y nunca me preocupé porque sonara bien. La toco siempre en el piano y la grabé varias veces, siempre acá en casa. Tengo muchas versiones. Todas para piano y voz y, en alguna que otra, agrego algún viento, siempre MIDI. El piano prácticamente lo golpeo y no me importa que así sea. Si a alguien le molesta, que le pida a Claudio Arrau su versión de esta canción.
La mía que van a escuchar es del día de hoy. Y como todas las versiones que hago de este tema, es única en el día. "Toma uno", digamos. Sin correcciones ni mequetrefes ni surfunques.
De tanto tocarla, hay rearmonizaciones que me fueron saliendo y que me fueron gustando y que de vez en cuando las uso. Pero créanme que en el momento de tocarla sale lo que sale.
Paso a dejar la letra y la música. Esperemos sus oídos no se aturdan y que mis derechos legales no se vean afectados por publicar esta versión sin autorización.
No, la letra mejor no la publico. Escúchenla y ya. Mi castellano es bastante bueno todavía.
Ah, dos aclaraciones: 1) recomiendo escuchar con auriculares. 2) la grabación, en su totalidad, fue realizada bajo el importante efecto de un buen vino blanco.
lunes, 17 de marzo de 2008
Ñaca ñaca.
El miércoles pasado me junté con un amigo en casa. Nos juntamos con la idea de improvisar.
Ésta es una de las improvisaciones que hicimos. La idea era no pensar en nada, no tener nada prefijado, y ver qué surgía.
El muchacho dijo (sólo Dios sabrá por qué) "ñaca ñaca" justo después de que yo le dijera "estamos grabando". Y partimos de esa base.
Su nombre es Darío Bercovich y toca vientos. En éste caso, un clarinete.
Salió ésto:
Ésta es una de las improvisaciones que hicimos. La idea era no pensar en nada, no tener nada prefijado, y ver qué surgía.
El muchacho dijo (sólo Dios sabrá por qué) "ñaca ñaca" justo después de que yo le dijera "estamos grabando". Y partimos de esa base.
Su nombre es Darío Bercovich y toca vientos. En éste caso, un clarinete.
Salió ésto:
jueves, 13 de marzo de 2008
Memoria que me condena.
Iba a escribir sobre algo. Sobre una situación. Tenía varias cosas pensadas.
Y me olvidé.
Me olvidé de lo que iba a escribir.
Y me da mucha bronca no poder recordarlo. Debo haber estado al menos diez minutos pensando en qué carajo iba a escribir. Pero no pude acordarme. No pude.
Es increíble que mi computadora por menos de doscientos pesos duplique su capacidad de memoria.
Y me olvidé.
Me olvidé de lo que iba a escribir.
Y me da mucha bronca no poder recordarlo. Debo haber estado al menos diez minutos pensando en qué carajo iba a escribir. Pero no pude acordarme. No pude.
Es increíble que mi computadora por menos de doscientos pesos duplique su capacidad de memoria.
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